Página 11 - vallas

Versión de HTML Básico

Aunque los comunicados oficiales de la
Guardia Nacional (GN) dieron a los
complotados del 4 de abril de 1954 como
muertos en combate, existen varios
testimonios de mucha credibilidad que
confirman su captura y posterior ejecución en
los cafetales cercanos a la ciudad de
Diriamba, departamento de Carazo,
población donde numerosos ciudadanos los
vieron pasar vivos.
La mayoría los llevaron hacia Managua, a la
Casa Presidencial donde los sometieron a
crueles torturas con el objetivo de saber qué
miembros activos de la GN estaban
involucrados en el complot. Años después sus
restos fueron localizados y sepultados en el
Cementerio Occidental de Managua. Se
levantó un monumento en la Loma de
Tiscapa, sitio donde los torturaron.
Entre los muertos del 4 de abril de 1954
figuraron: Pablo Leal Rodríguez, jefe de la
rebelión; ex guardias nacionales: Adolfo Báez
Bone, Manuel Agustín Alfaro Carnevallini,
Carlos Ulises Gómez Ugarte, José María
Tercero Lacayo, Rafael Choiseul Praslin; los
civiles: Optaciano Morazán (hondureño),
Amado Soler (dominicano), Luis Felipe Báez
Bone, Luis Felipe Gabuardi Lacayo, Eduardo
Granillo, Edgard Gutiérrez, Ernesto Peralta,
Francisco Madrigal, Miguel Reyes Ramírez,
Juan Martínez Reyes, Juan Ruíz, Humberto
Ruíz, Pedro José Reyes y Francisco Caldera.
Fueron capturados, el coronel Jorge Rivas
Montes (hondureño) y Luis Morales Palacios,
condenados a prisión por el Consejo de
Guerra. En octubre de 1956, posterior a la
muerte del general de división Anastasio
Somoza García, ambos fueron asesinados.
ACCIÓN DEL 4 DE ABRIL DE 1954
Papeleta o volante lanzada desde el aire por
aviones del gobierno y publicada en los diferentes
diarios. Varios habían sido ya asesinados, luego de
ser capturados.